¿A qué edad comenzó la carrera de Gustav Klimt? ¿Qué papel desempeñaron las mujeres en su vida? ¿Y por qué sigue siendo hoy uno de los artistas más famosos de Viena?

Cualquiera que visite Viena se encontrará con el nombre de Gustav Klimt por todas partes: en el Belvedere, en la Secesión o en las huellas del Art Nouveau vienés. Su vida fue tan fascinante como su arte.

El comienzo temprano de una carrera extraordinaria

Gustav Klimt nació el 14 de julio de 1862 en Baumgarten, cerca de Viena. Su talento artístico se puso de manifiesto muy pronto: a los 14 años obtuvo una beca para la Escuela de Artes y Oficios del Museo Austriaco de Arte e Industria -actual Universidad de Artes Aplicadas de Viena-.

Fue el segundo de los siete hijos del orfebre bohemio Ernst Klimt y creció en condiciones modestas. Junto con su hermano Ernst Klimt y el artista Franz Matsch, fundó en 1883 la llamada Künstlercompagnie. El trío recibió prestigiosos encargos y diseñó teatros, palacios y villas en Viena y en balnearios de la monarquía. Entre sus obras más importantes figuran

  • el interior del Burgtheater de Viena
  • Decoraciones en la Hermesvilla
  • la escalera del Kunsthistorisches Museum de Viena

De este modo, Klimt se convirtió muy pronto en un cotizado artista de la época de la Ringstrasse.

La ruptura con la tradición y el nacimiento de un nuevo estilo

Hacia 1890, Klimt empezó a desmarcarse de la pintura académica. Desarrolló el inconfundible lenguaje pictórico que hoy se asocia con Viena en todo el mundo: superficies decorativas, ornamentación dorada e imaginería simbolista.

En 1892 se produjo un punto de inflexión personal con la muerte de su padre y de su hermano Ernst, acontecimiento que influyó de forma duradera en su desarrollo artístico.

El escándalo de las fotos de la facultad

Dos años más tarde, junto con Franz Matsch, recibe el encargo de pintar el techo de la sala de ceremonias de la Universidad de Viena, las llamadas Pinturas de la Facultad, que fueron objeto de duras críticas. Klimt gana premios internacionales por su obra, pero es criticado en Viena por ello. Devuelve el encargo de «Jurisprudencia», «Medicina» y «Filosofía«.

La Secesión vienesa: la revolución del arte en Viena

En 1897, Klimt abandonó la conservadora asociación de artistas y se convirtió en cofundador y primer presidente de la Secesión de Viena. Su objetivo era llevar el arte moderno a Viena y promover nuevas formas de expresión.

Una de sus obras más importantes de este periodo es el Friso de Beethoven, que aún hoy puede verse en el edificio de la Secesión y es una de las visitas más importantes para los amantes del arte en Viena.

Auf dem Jugendstil-Gemälde Porträt von Adele Bloch-Bauer I von Gustav Klimt steht eine Frau in einem kunstvollen goldenen Kleid vor einem goldenen Hintergrund mit komplizierten Mustern und Wirbeln.

La mujer como musa, inspiración y mito

Pocos artistas están tan estrechamente relacionados con los retratos femeninos como Gustav Klimt. Las mujeres fueron un tema central de su obra, como mecenas, musas y compañeras.

En 1902, pintó un retrato de Emilie Flöge, propietaria de un salón de moda y su confidente más íntima. Ambos mantuvieron una relación de por vida y pasaron juntos muchos veranos en el lago Attersee, donde crearon numerosos cuadros de paisajes.

Klimt también era conocido por su agitada vida amorosa en su vida privada: Tuvo un total de seis hijos con tres mujeres. Entre sus primeras musas se encontraba Alma Mahler.

«El beso» y la fama internacional

A principios del siglo XX, Klimt alcanzó la cima de su llamado Periodo Dorado. Sus obras más famosas fueron creadas durante esta época:

«El beso» (1908)
El cuadro se presentó por primera vez en la Exposición de Arte de Viena y ahora es una de las obras de arte más famosas del mundo. Los visitantes pueden admirarla en el Palacio del Belvedere, uno de los museos más visitados de Austria.

El retrato «Adele Bloch-Bauer I», actualmente en la Neue Galerie de Nueva York, también dio fama internacional a Klimt y se hizo mundialmente famoso gracias a un espectacular caso de restitución.

Influencia en el Art Nouveau vienés

Gustav Klimt murió el 6 de febrero de 1918 a consecuencia de un derrame cerebral. Su última morada se encuentra en el cementerio de Hietzing, en Viena. Gustav Klimt está considerado un representante central del Art Nouveau vienés e influyó en toda una generación de artistas. Su influencia fue especialmente fuerte:

  • Egon Schiele
  • Oskar Kokoschka

Hasta el día de hoy, sus obras simbolizan el apogeo cultural de Viena en torno a 1900.

Consejo sobre Time Travel

La casa natal de Klimt ya no existe en la actualidad. Sin embargo, su último estudio -la Villa Klimt en Viena-Hietzing- puede visitarse y ofrece una visión única de la vida del artista.

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